En febrero de 2025, la inflación en EE.UU. permaneció sin cambios, con el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) mostrando un incremento anual del 2.5%. Esta cifra coincide con las previsiones de los expertos y muestra una constancia en la tasa de inflación de la nación.
Estructura del índice PCE
El índice PCE está formado por dos medidas esenciales:
- Índice PCE completo: Considera todos los productos y servicios, con un alza anual del 2.5% en febrero
- Índice PCE básico: Descuenta los precios fluctuantes de alimentos y energía, reflejando un aumento anual del 2.8% en el mismo mes, un poco más alto que el 2.7% registrado en enero.
- Índice PCE general: Incluye todos los bienes y servicios, registrando un aumento anual del 2.5% en febrero
- Índice PCE subyacente: Excluye los precios volátiles de alimentos y energía, mostrando un incremento anual del 2.8% en el mismo periodo, ligeramente superior al 2.7% de enero.
En febrero, únicamente una porción de los aranceles recién aplicados por el presidente Donald Trump comenzó a regir. Estos incrementos en las tarifas a las importaciones dieron lugar a expectativas de un posible aumento en la inflación. Los economistas prevén que la implementación total de estos aranceles podría provocar un efecto inflacionario más notable en los próximos meses.
En febrero, solo una parte de los nuevos aranceles implementados por el presidente Donald Trump entró en vigor. Estos aumentos en las tasas a las importaciones generaron expectativas de un posible repunte en la inflación. Los economistas anticipan que la plena implementación de estos aranceles podría tener un impacto inflacionario más pronunciado en los próximos meses
Reacciones del mercado y perspectivas
La estabilidad en la inflación se produce en un contexto de creciente incertidumbre debido a las políticas comerciales. Los mercados financieros mantienen una vigilancia constante sobre las decisiones gubernamentales que puedan afectar el panorama económico. La Reserva Federal, por su parte, se encuentra evaluando el impacto de las políticas actuales y su efecto en las proyecciones económicas, incluyendo las expectativas de inflación y crecimiento.



