Al menos 15 de las 23 futbolistas de la selección española incluidas en la lista de Tomé insisten en que no quieren ser convocadas | Fútbol | Deportes

Varias de las jugadoras de la selección española de fútbol que el pasado viernes emitieron un comunicado exigiendo cambios profundos en la Federación Española de Fútbol (RFEF) después del caso Rubiales y el beso no consentido a Jenni Hermoso han querido dejar claro que su postura no ha cambiado. Y que no volverán a vestir la camiseta de La Roja hasta que no observen una reforma de las estructuras de la federación que, según ellas, no les permite trabajar en unas condiciones adecuadas ni las respeta como mujeres y futbolistas. Así lo han expresado al menos 15 de las 23 futbolistas incluidas en la lista que ha ofrecido la seleccionadora Montse Tomé a las 16.30 de la tarde del lunes.

En aquella nota de hace tres días no era tan contundentes como lo son ahora las futbolistas en un nuevo comunicado emitido seis horas después de que la nueva entrenadora nacional ofreciera una lista de 23 jugadoras con 19 de las 39 abajofirmantes de la nota del viernes.

Ese comunicado lo difundieron en redes sociales algunas de las figuras del último Mundial femenino de fútbol que ganó España el 20 de agosto en Sídney, como Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Irene Paredes o Cata Coll, además de otras de las que renunciaron a ir a ese torneo como Mapi León o Patri Guijarro, hasta una quincena: con María Pérez, Mariona Caldentey, Ona Batlle, Misa Rodríguez, Teresa Abelleira, Esther González, Eva Navarro, Oihane Hernández, Amaiur Sarriegi. En la nota informaron de que estudian las consecuencias legales a las que las expone la federación al incluirlas en una lista en la que no quieren estar. Tan solo ocho de las futbolistas convocadas por Tomé no publicaron comunicado alguno antes de la medianoche: Enith Salon, Laia Aleixandri, la goleadora de la final, Olga Carmona, Athenea Del Castillo, María Méndez, Inma Gabarro, Rosa Márquez y Lucía García.

Montse Tomé, este lunes en la Ciudad Deportiva de Las Rozas (Madrid).

INMA FLORES

“Lo expresado el 15 de septiembre deja claro y sin ninguna opción a otra interpretación nuestra firme voluntad a no ser convocadas por motivos justificados. Estas afirmaciones siguen plenamente vigentes”, escriben. Además, señalan, no han trasmitido a la federación ningún cambio de postura.

Durante la madrugada, Jenni Hermoso ha compartido un nuevo comunicado en sus redes sociales en el que se pregunta de qué o de quién pretende protegerle Tomé, después de que la nueva seleccionadora anunciara que no la convocaba. “Tenemos muy claro que es otra estrategia de división y manipulación”, aseguraba la atacante del Pachuca en un texto compartido en la red social X (antes Twitter). Hermoso afirma que la convocatoria de las jugadoras que han pedido no acudir a la selección es otra prueba de que “nada ha cambiado” en la Federación y muestra “todo su apoyo” a sus compañeras.

Al ser convocadas igualmente por la seleccionadora Tomé, muchas de esas futbolistas que no han cambiado de opinión dedicaron las horas posteriores al anuncio a estudiar las consecuencias legales a las que se atienen si no asisten a la convocatoria. Podrían ser castigadas con multas de entre 3.000 y 30.000 euros y se les podría retirar la licencia, por ejemplo.

Pocos minutos antes de la medianoche, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) emitía un comunicado en defensa de las jugadoras. “Tras las convocatorias de la Selecciones Españolas femeninas absoluta y Sub-23 para disputar los partidos de la Liga de Naciones y amistosos, respectivamente, desde la Asociación de Futbolistas Españoles queremos manifestar nuestro estupor por la falta de diálogo por parte de la Real Federación Española de Fútbol ante la postura mayoritaria de las jugadoras convocadas basada en unos argumentos que deben ser respetados”, señalaba la nota, que seguía: “No se entiende cómo una institución que, según ha declarado en las últimas semanas, pretende comenzar una nueva etapa abierta al diálogo y consenso, muestra de nuevo una falta de consideración tan grande hacia el fútbol femenino y a las recién proclamadas campeonas del mundo”.

La AFE pone, además, el acento en una convocatoria que no se celebró en tiempo y forma y señala “la falta de interés por el fútbol femenino al cometer el grave error de no comunicar la lista de jugadoras seleccionadas en tiempo a sus clubes, no cumpliendo con los 15 días que establece FIFA”. Y remata. “Este conflicto ha alcanzado unos términos que se consideran intolerables y que perjudican seriamente la imagen del fútbol femenino español. Desde AFE apelamos a la RFEF a que cese en su empeño de presionar a las jugadoras y se plantee el por qué de la pérdida de confianza y apoyo por parte de muchas de las futbolistas convocadas”.

Las jugadoras de la selección recibieron múltiples muestras de apoyo, entre ellas de jugadoras de la selección sueca como Filippa Angeldahl, una de las integrantes del próximo rival de La Roja en la Nations League.

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